En 1999 me di a la tarea de ver cada película de un pequeño video club de la colonia. Tarde mas de dos años en acabar con todo el stock, tal fue mi obsesión que recogía de la basura todo tipo de cassette VHS, lo arreglaba cuidadosamente para después probarlo en mi vieja Hitachi.
Era un ritual ver aquellas líneas entrecurzarse para desvanecerse en suculentas imágenes. El cine para mi esta teñido de señales digitales, repletas de ruido y poca definición.
No me importa si las peliculas son buenas, son las escenas las que conservo en la memoria.
Aquí una recopilación de las escenas que cambiaron mi percepción del mundo.